El 29 de enero de 2009 cuando el Gobierno de la República presentó el Plan Escudo, los empresarios nos comprometimos a trabajar mano a mano para complementar con propuestas concretas y no con críticas al escudo que nos protegerá en momentos difíciles.
Dijo en su discurso el señor Presidente que nos convocaba una situación de emergencia internacional. Que una crisis de dimensiones devastadoras ha sacudido al mundo hasta sus cimientos, y que ha hecho resurgir fantasmas que creíamos desterrados del reino de nuestros sueños. El hambre, la pobreza extrema, el desahucio, la quiebra, el desempleo, se multiplican sobre la faz de la Tierra comentó.
También en esa actividad se reconoció que esta crisis internacional significará para nuestra economía una contracción fuerte, que muy probablemente se reflejará en el aumento de la pobreza y el desempleo. Habrá menos turismo y disminuirán las exportaciones y la inversión extranjera directa. Como empresarios, como empleadores y como ciudadanos nuestro gran objetivo es contribuir al desarrollo de Costa Rica, porque si el país está bien, todos tenemos mayores posibilidades de estarlo. Con esta consigna y a sabiendas de que compartimos un objetivo común cual es la defensa y promoción del empleo, es que presentamos cuatro propuestas; financiera, fiscal, laboral y en tramitología que desde el punto de vista empresarial podrían ayudarnos a paliar el efecto de la crisis y evitar que los despidos que desafortunadamente ya se están dando, se multipliquen y que vivamos como hace treinta años, una crisis económica con consecuencias sociales devastadoras. |